Un tren de alta velocidad chocó contra la parte trasera de otro tren que se había detenido en la vía. El accidente provocó el descarrilamiento de dos vagones y causó la muerte de al menos 64 personas el miércoles en el centro de España, según informaron las autoridades. Sin embargo, estas temen que la cifra de víctimas mortales siga aumentando.
El administrador de infraestructuras ferroviarias de España, ADIF, indicó que el incidente ocurrió la mañana del miércoles en la provincia de Toledo, al sur de Madrid. El servicio ferroviario está suspendido entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
El choque, que ocurrió en un tramo llano rodeado de campos entre las localidades de Urda y Los Yébenes, dejó un vagón destrozado, con escombros esparcidos por una pendiente de grava.
Esther Padilla, portavoz del gobierno regional de Castilla-La Mancha, dijo a la televisión pública TVE que el siniestro involucró a dos trenes de alta velocidad que circulaban en la misma dirección, de Madrid a Sevilla. Según explicó, uno de ellos chocó contra la parte trasera del otro cuando este se encontraba detenido, lo que provocó que dos de sus vagones se salieran de la vía. Por el momento, se desconoce la causa del accidente, añadió. Medios españoles, como El País, señalan que podría haberse debido a un error humano.
Uno de los trenes afectados pertenecía a la empresa estatal española Renfe y el otro, a la compañía ferroviaria privada Iryo. Trenes de ambas compañías también estuvieron involucrados en un accidente mortal en enero.
Según Padilla, a bordo del tren de Renfe viajaban 397 pasajeros, mientras que en el de Iryo había 147.
El alcalde de la localidad cercana de Urda, Manuel Galán, declaró a la televisión pública TVE que había pasajeros heridos y que las autoridades de Protección Civil habían pedido a su ayuntamiento que preparara un pabellón deportivo para atender a los afectados.
Desplazados más de 300 Guardias Civiles a la zona del #AccidenteFerroviario de Urda para apoyar en labores de auxilio e investigación. https://t.co/tETs5ADHdr
— Guardia Civil (@guardiacivil) October 28, 2026
