Laura Fernández gana la Presidencia de Costa Rica y promete mano dura contra el crimen
La politóloga de derecha Laura Fernández, de 39 años, ganó este domingo 1 de febrero la Presidencia de Costa Rica en primera ronda con un contundente triunfo, tras una campaña en la que se presentó como la “heredera” del actual presidente Rodrigo Chaves y en la que prometió mano dura contra el crimen y la inseguridad, las principales preocupaciones de la población.
Con el 69.4 % de las mesas escrutadas, la candidata del Partido Pueblo Soberano obtenía el 49.61 %, con amplio margen sobre el segundo lugar, ocupado por el candidato del socialdemócrata Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, con el 32.5 %.
Fernández, politóloga y especialista en políticas públicas y gobernabilidad democrática, se convierte en la segunda mujer que gana la silla presidencial en la historia de Costa Rica, tras Laura Chinchilla, del Partido Liberación Nacional, quien gobernó entre el 2010 y el 2014.
La ganadora de las elecciones fue ministra de la Presidencia y de Planificación del actual gobierno de Chaves, un economista de derecha con alta popularidad, de quien ella se ha proclamado como su “heredera” y responsable de dar continuidad a sus iniciativas.
Durante la campaña de Fernández fueron usuales los cánticos de “¡Viva Chaves!” por parte de ella, de otros líderes del partido y de sus seguidores.
La candidata participó a finales de enero en la presentación de un documental llamado Los inesperados, en el que se exalta la figura de Chaves en la construcción de su movimiento político.
Fernández ha dejado abierta la posibilidad de ofrecerle un cargo de ministra a Chaves, a quien califica como “un hombre brillante”, y ha seguido la línea del mandatario de criticar constantemente al Poder Judicial y al Legislativo, a los que culpa del aumento de los homicidios y la violencia asociada al narcotráfico.
La inseguridad y el auge del narcotráfico fueron algunos de los principales asuntos de campaña, ya que son vistos por la población como el principal problema del país. Ante ello, Fernández propuso establecer un estado de excepción en zonas conflictivas.
“No me va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar para retomar la paz en los hogares de Costa Rica, que están llenos de gente buena. En mi plan de gobierno hemos planteado el levantamiento de garantías”, expresó Fernández el pasado 26 de enero durante el debate organizado por Radio Columbia y la Universidad Latina.
La candidata oficialista dijo que el levantamiento de garantías está establecido en la Constitución Política y que ello “permitiría, con un procedimiento especial y extraordinario, sacar de circulación a criminales que están identificados, en qué barrio viven y cómo se mueven”.
Uno de los objetivos de Fernández durante la campaña era conseguir 40 de los 57 diputados que integran el Legislativo, con el fin de facilitar la aprobación de reformas al Poder Judicial, el endurecimiento de leyes y evitar bloqueos a las iniciativas que su partido presente.
