Venezuela comienza a recibir ayuda internacional mientras las muertes se acercan al millar
Brigadas de rescate y equipos especializados de distintos países, entre ellos de EE.UU., España y México, fueron recibidos este viernes en Venezuela para apoyar en la búsqueda de supervivientes o de víctimas fatales tras el doble terremoto del miércoles, que, según cifras oficiales, deja ya 920 muertos y 3.360 heridos y más de 50,000 desaparecidos: el trágico balance del doble terremoto en Venezuela se dispara mientras crece la desesperación por encontrar supervivientes.
“Debemos anunciar con dolor, porque son nuestras hermanas y nuestros hermanos, que 920 personas han fallecido por la acción violentísima de los terremotos del 24 de junio”, señaló el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, en una alocución transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Además, indicó que hasta las 13.17 hora local (17.17 GMT) de este viernes se han documentado 302 réplicas.
Cuando se acercan las primeras 72 horas de los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron una zona en el centro de este país, el legislador dijo que han sido atendidas 3.360 “personas heridas o con algún tipo de afectación”.
El jueves por la noche el ministro de Salud, Carlos Alvarado, había cifrado en 4.300 las personas heridas.
Saqueos y angustia
El ambiente de este viernes en el estado La Guaira, uno de los más afectados por los sismos y declarado zona de desastre natural por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, estuvo marcado por la desesperación de quienes buscan a sus seres queridos desaparecidos y por la escasez de alimentos y productos básicos, lo que desembocó en brotes de saqueos.
Horas antes, Delcy Rodríguez había comunicado su decisión de “militarizar” esa región, que alberga el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, el principal del país y que permanece temporalmente cerrado tras sufrir daños durante los sismos.
En medio de la desesperación, habitantes de la localidad costera de Catia La Mar, que han apelado a herramientas propias para escarbar entre las ruinas, intentaron impedir el paso de maquinaria pesada destinada a la remoción de escombros de los edificios afectados, advirtiendo que también necesitan ayuda para hallar a sus familiares y allegados.
“Estamos sin herramientas (…) Estamos necesitando ayuda de maquinaria, de personal capacitado, profesional que, por favor, nos preste la ayuda. Hay muchos cadáveres, el olor ya se está volviendo insoportable”, dijo a EFE José Ramírez.
