Implicaciones legales de motociclistas prófugos tras fatal accidente en Carretera Vieja a León
El dolor desgarrador de una madre que exige justicia por la trágica muerte de su hijo menor de edad ha movilizado con fuerza las redes sociales nicaragüenses. Los internautas continúan viralizando una fotografía del accidente —ocurrido en el kilómetro 11 de la Carretera Vieja a León— con el fin de identificar y dar con el paradero de los ocupantes de la motocicleta implicada, quienes huyeron cobardemente del lugar de los hechos.
La madre de Inmer Antonio, el niño de cuatro años atropellado mortalmente por el conductor de una motocicleta el jueves en el kilómetro 11 de la carretera vieja a León, publicó un mensaje en redes sociales pidiendo ayuda para identificar a los responsables, quienes se dieron a la fuga.
Soy Melissa Pastrán, mamá de Inmer Antonio, el colochito, el niño que el día jueves 18 de junio, a eso de las 3:40 de la tarde, unos cobardes me mataron a mi niño en el sector del kilómetro 11, carretera vieja a León. Mi hijo iba de la mano de su papá, Inmer Rivas, cuando ya habían logrado cruzar la carretera en el paso peatonal, o lo que llamamos andén. Estos desgraciados lo arrancaron del brazo de su padre, saliendo mi niño por los aires. Yo estaba en la raya amarilla porque estábamos saliendo del Súper Exprés y ellos salieron antes que yo. Cuando estoy en la raya amarilla, de lejos veo la moto que viene a alta velocidad y me quedo esperando a que pase, cuando ante mis ojos me mataron a mi niño. ¿Por qué no se caen de la moto? ¿Por qué no pegaron contra nada fuerte? Pegaron contra el cuerpecito de mi ángel.
Les suplico dejar de compartir imágenes recreadas por IA, ya que no se parecen en nada a los asesinos de mi hijo. Yo los vi y los conozco. Para cualquier persona que sepa algo, por muy pequeño que sea, por favor avisar para poder armar este rompecabezas. Si usted tiene un vecino que desde el jueves no da la cara, avíseme. Si tiene dos compañeros que desde el jueves no dan la cara o actúan extraños, avíseme. Son dos varones: el chofer es de tez morena, nariz gruesa y lo que llamamos trompudo; el de atrás es un moreno delgado y llevaba una mochila puesta. Te suplico por el alma de mi hijo Inmer Antonio que me ayudes a compartir y a darme pistas, por muy pequeñas que sean. Con el corazón hecho pedazos y con sed de justicia te lo ruego. Si son familia tuya, denúncialos a la policía. Si es vecino, denúncialo. Si es amigo, denúncialo. El jueves fue mi hijo; mañana puede ser el tuyo.
Homicidio imprudente y agravante por fuga
En el ámbito legal, el reconocido jurista Noel Alonso Cano analizó el escenario penal que enfrentan tanto el conductor como la persona que viajaba como pasajera al momento de la tragedia vial.
El experto en temas legales fue categórico al señalar que, debido a que la víctima es un menor de edad indefenso que le fue arrebatado a sus padres, los criterios de benevolencia judicial no deberían aplicarse en este caso, debiendo imponerse la pena máxima establecida para el delito principal.
Por el delito de homicidio imprudente, la legislación de Nicaragua estipula una pena que va de 1 a 4 años de prisión. Dadas las circunstancias, Cano señala que se debería aplicar el techo máximo de 4 años de cárcel.
El hecho de escapar de la escena y omitir el deber de socorro o auxilio a la víctima añade un agravante severo al proceso. Según el jurista, esto podría adicionarle uno o dos años más a la condena, elevando la pena total posible hasta los 6 años de prisión.
¿Cuándo se configura el delito de encubrimiento?
Una de las principales dudas ciudadanas radica en la responsabilidad penal que recae sobre el pasajero que huyó junto al conductor. El doctor Noel Alonso Cano aclaró que su situación jurídica dependerá estrictamente de su lazo consanguíneo con el autor principal:
Si se demuestra que el acompañante es un familiar cercano del conductor, la legislación nicaragüense lo exime de cargos por encubrimiento debido a los principios de solidaridad familiar protegidos por la ley.
Por el contrario, si el pasajero no tiene ningún vínculo familiar con el conductor y le ayuda a procurar, facilitar o asegurar su impunidad sabiendo que cometió un delito, se convierte automáticamente en encubridor.
De configurarse el encubrimiento por no denunciar el hecho ante las autoridades, el pasajero se expone a una sanción equivalente a un cuarto de la pena del autor principal, lo que podría traducirse en una condena de dos a tres años de prisión.
Las muestras de solidaridad con la familia doliente continúan multiplicándose en las plataformas digitales, mientras las autoridades policiales mantienen la búsqueda y el rastreo de la motocicleta implicada para que ambos ciudadanos respondan ante los tribunales correspondientes.
