Nicaragua inicia vacunación contra la Covid-19 en pacientes con enfermedades crónicas

El Minsa inició el proceso de aplicación voluntaria de la vacuna Sputnik V en la población para la protección contra la Covid-19. Las primeras dosis de la de la vacuna Sputnik V son aplicadas en el hospital de referencia nacional Antonio Lenín Fonseca, en Managua, priorizando a los pacientes con enfermedades crónicas, cáncer y cardiopatías.

Marco Antonio Arauz, un paciente con trastornos renales y originario de Masaya, fue el primer nicaragüense en recibir la vacuna rusa.

“De aquí al 22 de marzo esperamos cubrir todos los pacientes con enfermedades crónicas en los 16 hospitales del país”, dijo la ministra de salud.

La vacunación a estos pacientes permitirá fortalecer su sistema inmunológico reduciendo las complicaciones de salud ante la presencia del virus SARS-CoV-2.

La Ministra de Salud de Nicaragua, doctora Martha Reyes, dio a conocer algunas de las características y condiciones particulares de la vacuna Sputnik V, que debe conocer la población, entre ellas, las edades permitidas para su aplicación.

“La vacuna solo se aplica a personas que tienen 18 años o más. Todas las vacunas que se han hecho para enfrentar el covid-19 tienen una edad límite, aún se están haciendo estudios en menores de edad”, comentó la titular de salud.

“La vacuna tampoco se aplica en embarazadas, madres lactantes ni en personas que en el momento puedan tener una situación de fiebre, un cuadro infeccioso agudo o una enfermedad crónica en la que estén descompensados, ahí tendríamos que esperar que se mejoren de su cuadro infeccioso”, aseguró.

La vacuna Sputnik V viene congelada y pasa un proceso de veinticinco minutos de descongelación para ser aplicada.

“Esta vacuna se mantiene congelada. Una vez sacada de la caja fría que mantiene una temperatura de menos 20 grados se esperan unos 25 minutos para que esté líquida, de un color ámbar y eso establece que puede ser aplicada”, indicó la ministra de salud de Nicaragua.

“Estas vacunas tienen reacciones esperadas, como todas las vacunas, es decir, algunos pacientes podrán sentir dolor en el lugar de aplicación, síntomas respiratorios con una sensación de gripe y puede haber fiebre”, informó.

Cada paciente tras ser vacunado pasa por un periodo de observación que dura treinta minutos.

La doctora Reyes mencionó que la primera dosis necesita un refuerzo veintiún días después de la primera para establecer la inmunidad y protección que requiere el cuerpo.

Si el paciente no se aplica la segunda dosis el nivel de inmunidad no será alto. Al aplicarse las dos dosis el nivel de protección es superior al 90 por ciento.

“Insistimos mucho que los pacientes deben tener claro que tienen que recibir la segunda dosis”, sostuvo.

“Nicaragua ya tiene experiencia en el programa de inmunizaciones muy importante, y esto significa todo un proceso de prepararnos con antelación, cumplir con todas la medidas que corresponden, también con las medidas de la persona que la va a aplicar, los aspectos higiénicos sanitarios”, culminó la doctora.

El presidente ejecutivo del INSS, Roberto López, explicó durante el inicio de la vacunación voluntaria contra la Covid-19 el proceso que siguen las vacunas hasta el momento de ser aplicadas.

“La vacuna está manejada por el Ministerio de Salud, en los bancos de vacunas del Ministerio de Salud, que tienen las condiciones necesarias para el mantenimiento de la vacuna. Esa vacuna se traslada hasta las unidades de salud en camiones refrigerados especiales y aquí se mantiene en termos especiales, de donde se saca la vacuna para proceder a la vacunación. Cada frasquito en esta presentación tiene 5 dosis”, aseveró.



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