Toneladas de basura invaden las playas de Honduras

Toneladas de basura llegaron a las playas del municipio de Omoa, en el norte de Honduras, lo que produce un panorama desolador desde lo visual y, por supuesto, también desde el punto de vista ecológico. Los desechos de todo tipo que inundan la costa hondureña fueron arrastrados al mar desde el río Motagua, que discurre en su mayor parte por Guatemala y desemboca en el Mar Caribe.

Si bien este fenómeno se ha producido en anteriores oportunidades, la temporada actual de lluvias y la actividad ciclónica que se yergue sobre Centroamérica hacen que la invasión de la basura sea esta vez mucho más impactante.

La situación provocó que la cancillería de Honduras le solicitara a su par de Guatemala medidas urgentes para “mitigar a corto plazo” los efectos ambientales y sanitarios que sufren los habitantes de Omoa.

Asímismo, la oficina diplomática hondureña aseguró que los hondureños realizan tareas de limpieza en las playas y bahías afectadas por “grandes cantidades de basura proveniente de dicho país (Guatemala)”.

Según se explica en el mencionado comunicado, ambos gobiernos, de Honduras y Guatemala, vienen trabajando en conjunto hace años para evitar que sucedan estas cosas, pero la labor se vio afectada por las restricciones a la movilidad impuestas por la pandemia de coronavirus.

También, el texto señala que las “biobardas” -barreras puestas sobre el agua- y la barda industrial instaladas para impedir el fluir de desechos sólidos “no están en óptimo funcionamiento” y evidentemente su capacidad ha sido sobrepasada por la cantidad de residuos que arrastra el río Motagua por las fuertes lluvias.

Por su parte el ejército guatemalteco también realizó una jornada de limpieza en la desembocadura del río Motagua.

Es por ello que Tegucigalpa (capital de Honduras) exigió a Guatemala la implementación de “nuevas acciones urgentes”, en gran medida porque la basura que llega a las costas hondureñas genera un impacto considerable en el ecosistema marino de la zona, así como también produce efectos perniciosos sobre las actividades económicas del lugar, que son básicamente la pesca y el turismo.

Los desechos que arriban a las costas de Omoa recorren 487 kilómetros por el río Motagua y pasan por 14 departamentos y 90 municipios, la mayoría de ellos de Guatemala. Solo en este año se extrajeron del río casi 100 toneladas de basura, lo suficiente para llenar más de cinco canchas de fútbol, indicó el mencionado medio.

Por su parte, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala aseguró este martes que ambos países han logrado un acuerdo para la puesta en marcha de soluciones ambientales en beneficio de la cuenca del río.

Además de reparar la barda ubicada en la comunidad de El Quetzalito (Guatemala) para que funcione a su “máxima capacidad”, se buscará despertar la conciencia de los ciudadanos sobre la correcta disposición de los desechos ólidos.



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