Celebran 41 años de revolución marcado por la pandemia en Nicaragua

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, presidió este domingo el acto por el 41° aniversario de la revolución sandinista, protegido con mascarilla, aunque ha minimizado el impacto de la pandemia y evitado medidas de contención.

El gobierno dispuso sin embargo medidas para evitar el contagio durante la celebración que, por primera vez en 41 años, se limitó a un acto con un reducido grupo de seguidores, todos jóvenes.

El acto, que no había sido anunciado previamente, se realizó en la plaza de la revolución, en un escenario con una estrella pentagonal formada por flores, helechos y sillas dispuestas en forma de circulo para los invitados.
estrellaNicaragua-19dejulio
“Estamos celebrando este aniversario con algunas medidas para proteger la vida de una epidemia que ha sorprendido” a todos los países, dijo Ortega, que centró su discurso en la pandemia, aunque dejó claro que continuará sin adoptar medidas para su contención.

Desde el inicio de la pandemia, Ortega ha estado casi desaparecido, y su última presentación pública fue en junio en medios oficiales para una reunión internacional.

Pese a las críticas de expertos de salud sobre el manejo de la pandemia en Nicaragua, Ortega aseguró que ha sido tratada con éxito por la respuesta de las autoridades de salud y destacó el último informe que reporta 91 muertos por el virus.

El mandatario relegó a la familia el cuidado para evitar contagiarse y criticó que algunas personas llegan al hospital “cuando ya les está faltando el oxígeno”.

“Tenemos que seguir guardando las medidas de protección desde las familias (…) todos juntos haciendo cultura, deportes, en la escuela, universidad y trabajo”, dijo el gobernante.

Resaltó que el Ministerio de Salud ha venido presentado el comportamiento de los indicadores de salud en el país.

En este contexto detalló la cifra de personas fallecidas por diferentes causas entre el periodo del 11 de marzo al 30 de junio y también el número de nacimientos.

En este período fallecieron 12 mil 100 nicaragüenses, de estos 7 mil 349 eran varones y 4 mil 751 mujeres. De esta cifra, 507 eran niños menores de 13 años; de 13 a 21 años 144 personas; mayores de 21 años 11 mil 449 personas. En este mismo período nacieron 24 mil 899 personas.

Entre las causas de estos fallecimientos se encuentra que 2 mil 344 personas fallecieron por neumonía en el periodo citado; por infartos agudos al miocardio un mil 908 personas; por diabetes mil 425; por enfermedades hipertensivas 890; tumores malignos 853; por afecciones renales crónicas 659; accidentes cerebrovasculares 439 fallecidos; enfermedades pulmonares obstructivas crónicas 373; insuficiencia hepática 334 y por accidentes de tránsito 242.

Por acciones delincuenciales en el periodo fallecieron 190 nicaragüenses –de estos 176 varones y 14 mujeres, entre ellos dos niños menores 13 años–, entre los 13 a 21 años 16 personas y mayores a 21 años 172, mientras que por ahogamiento se registraron 73 muertes y por suicidios 96 (84 varones y 12 mujeres, 1 niño menor de 13 años, entre 13 y 21 años 22 jóvenes y 73 mayores de 21 años).

A este virus qué le llaman covid-19 , hasta el 30 de junio teníamos 8383 casos confirmados, habían 2182 casos recuperados, 1750 casos en seguimiento responsable y cuidadoso, 83 defunciones hasta el 30 de junio, indicó que por causa del coronavirus se contabilizan hasta la fecha 91 fallecidos.

Las multitudes sandinistas de años anteriores en esta ocasión se redujeron a unos pocos cientos de personas que se acercaron en sus vehículos a la Plaza de La Fe, en el antiguo centro de Managua, para presenciar un espectáculo de fuegos artificiales, que sustituyeron la presencia de Ortega.

Por su parte los opositores al gobierno decidieron boicotear la “fiesta” colgando imágenes con la bandera de Nicaragua, y con fotografías de “presos políticos” en redes sociales.

Miembros de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco presumieron el “éxito” del boicot, al mostrar cómo la reproducción de etiquetas previstas por la disidencia doblaba, y en algunos casos cuadriplicaba, a las propuestas por el FSLN, en algunos momentos del día.

Algunos opositores no se limitaron al mundo virtual, y pintaron calles, postes, o sus casas, con los colores de la bandera de Nicaragua, en símbolo de rebeldía. De manera simultánea, la presencia policial en vías y puntos estratégicos se multiplicó en las principales ciudades del país.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *