Un segundo grupo de nicaragüenses varado en Guatemala pide ayuda a Giammattei

Un segundo grupo de nicaragüenses varados en Guatemala como consecuencia de la pandemia del coronavirus se manifestó este lunes en la capital para pedirle ayuda en su retorno al presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei.

Cubiertos con mascarillas de diversos colores, algunos con la palabra “ayuda” pintada sobre la tela, unos 25 nicaragüenses se posicionaron en el frontispicio del Palacio Nacional de la Cultura (despacho gubernamental), frente a la Plaza de la Constitución, que suele ser el punto de encuentro de las diversas protestas en Guatemala.

“Señor Giammattei, ya que no tenemos embajadora en Guatemala nos avocamos a usted todos los nicaragüenses”, “Ayúdenos a regresar a Nicaragua”, “Queremos retornar”, “No tenemos trabajo, donde vivir ni comida”, fueron algunas de las frases que estamparon en sus pancartas los migrantes varados a causa de la pandemia y que guardan la esperanza de volver al país que presidente desde 2007 Daniel Ortega.

Este segundo grupo de nicaragüenses, al igual que el primero que salió hace siete días de la capital guatemalteca hacia la frontera de El Corinto, a unos 310 kilómetros hacia el noreste, en el departamento de Izabal, no encuentra respuesta de las autoridades locales en su afán de retornar al país.

Con las fronteras cerradas y la inviabilidad del diálogo, el nuevo grupo apeló a la conciencia del mandatario guatemalteco y a su poder de convocatoria para gestionar su retorno a casa.

EL CAMPAMENTO FRONTERIZO

Mientras tanto en El Corinto, la vocera de los primeros nicaragüenses agrupados con la firme intención de regresar a casa, la judoca Sayra Laguna, aguarda la aprobación de su embajada para contar con el permiso que les avale el paso por territorio hondureño y los acerque a su destino final: Nicaragua.

Laguna indicó a Efe que “gracias a Dios ahora ya no estamos durmiendo en la intemperie (en El Corinto), pues los últimos días estuvo lloviendo en la noche. Estamos acampando en una gasolinera y no nos hace falta la comida ni el agua, gracias al apoyo de un sacerdote jesuita, la policía, el ejército y personas del lugar”.

Ahora aguardan por una carta enviada a la embajadora nicaragüense, “quien tiene que hacer el salvoconducto para nosotros y luego una prueba de COVID-19 a cada uno de los 44 que permanecemos aquí”, detalló.

UN CENTENAR VARADO

Contando a quienes están en la frontera, a los que protestaron frente al Palacio Nacional de la Cultura y a otros más que aún no se pronuncian, “somos más de 100 nicaragüenses en Guatemala que buscamos retornar a Nicaragua”, aseguró la deportista, quien llegó en marzo y ya no pudo salir del país centroamericano.

De momento “todos estamos bien, solo la mujer embarazada de ocho meses que viene con nosotros nos preocupa, pero solo tiene hinchados los pies. No quiere tener a su hijo en Guatemala y guarda la esperanza, como todos nosotros, de volver al hogar”, concluyó Sayra Laguna.

La deportista llegó a Guatemala para realizar un curso de Crossfit en marzo, pero no pudo ni siquiera realizarlo por las restricciones sanitarias derivadas de la pandemia.

Exiliada en el marco de la crisis sociopolítica que vive su país desde abril de 2018, decidió volver a su patria luego de que su padre diera positivo a la COVID-19 y sus abuelas se enfermaran de otras causas.

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Gobierno de Daniel Ortega ha negado la entrada a más de 500 nacionales desde que la pandemia fue decretada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales permanecen en países vecinos, incluyendo islas en el mar Caribe y barcos en altamar.

El Gobierno sandinista sostiene que las restricciones al ingreso de los nacionales obedecen a un “modelo ordenado y seguro en estos tiempos de pandemia”.



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