Transportistas hacen largas filas por cierre de frontera entre Costa Rica y Nicaragua

Cientos de transportistas de mercancías continuaban el viernes atascados en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, en medio del conflicto entre ambos países por las medidas sanitarias del gobierno costarricense para contener los casos de coronavirus.

La fila de camiones procedentes de toda Centroamérica, que un testigo de Reuters calculó en cerca de 1,000 unidades, se extiende a ambos lados del puesto fronterizo Peñas Blancas.

Los choferes, que se ven obligados a dormir en sus unidades, se lamentaban por el cierre de la frontera de Nicaragua, ordenado el lunes por el gobierno de Daniel Ortega, como represalia por los controles costarricenses que trastornaron el trasiego de mercancías.

“Yo salí de Guatemala hace 15 días. Me hicieron la prueba (del coronavirus), di negativo y pude descargar en Costa Rica, pero ahora no puedo retornar”, se lamentó Marlon Martínez, un conductor guatemalteco que esperaba noticias del lado costarricense de la frontera.

Casi 40 personas han contraído COVID-19, la enfermedad producida por el nuevo coronavirus, en Costa Rica por el ingreso de conductores infectados, según autoridades locales, por lo que desde principios de mayo practican pruebas de detección a los transportistas que ingresan a su territorio.

Hasta el momento, 50 choferes han dado positivo y no se les permitió la entrada.

El gobierno de Carlos Alvarado insiste en controles fronterizos para evitar que aumenten los contagios en Costa Rica, que hasta el jueves sumaba 903 infectados y 10 fallecidos. Las medidas, sin embargo, han provocado críticas de comerciantes y reuniones urgentes de los gobiernos centroamericanos.

“Este problema afecta a toda Centroamérica y debe evitarse que repercuta en serias implicaciones y daños a la economía, que se calculan millonarios”, dijo en un comunicado la Federación de Cámaras y Asociaciones de Exportadores de Centroamérica y el Caribe (Fecaexca), que agrupa a más de 5.000 negocios de la región.

El martes, Ortega culpó a Costa Rica por la alteración del comercio regional fuertemente interconectado, en un mensaje televisado. El 90% del comercio de Costa Rica con el resto de Centroamérica se transporta por vía terrestre, según cifras oficiales.

“Nicaragua preferiría que volvamos al estado de las cosas antes de la pandemia. Sabemos que eso es imposible por las razones sanitarias”, dijo la ministra de Comercio Exterior costarricense, Dyalá Jiménez.

Nicaragua es uno de los países que más críticas ha recibido de organizaciones internacionales por su gestión durante la pandemia, durante la que no ha ordenado mayores medidas de aislamiento e incluso ha promovido actividades públicas masivas.

El miércoles, Costa Rica acordó con su vecino del sur, Panamá, y con empresarios de ambos países un protocolo para atender a transportistas en su frontera común con monitoreo satelital y rutas especiales, pero sin realizar pruebas de detección de coronavirus, que habían provocado también atascos en jornadas anteriores.



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