Panamá separa salida de hombres y mujeres a la calle por Covid-19

Desde este miércoles y por 30 días, los hombres y las mujeres en Panamá no podrán cruzarse en las calles.

La nación centroamericana anunció que, como medida para intentar contener los contagios por el nuevo coronavirus, desde este 1 de abril las salidas a la calle para asuntos de emergencia solo podrán hacerse según el sexo.

Así, según anunció el Ministerio de Seguridad, las mujeres solo estarán autorizadas a ir a supermercados, bancos y farmacias los lunes, miércoles y viernes, mientras que los hombres podrán hacerlo los martes, jueves y sábados.

Los domingos, en cambio, nadie podrá salir de sus casas.

La medida, de estricto binarismo biológico (se desconoce qué opciones ofrece a las personas que no se identifiquen con su sexo de nacimiento) ha sido señalada en redes sociales como una de las más radicales que se ha tomado para combatir el coronavirus en América Latina.

Pero de acuerdo con las autoridades, busca en el fondo limitar al máximo la salida de las personas a la calle para disminuir los contagios.

“Hemos estudiado todos los modelos posibles y todas las opciones para reducir el número de personas que están al mismo tiempo en la calle, afectando de la menor manera posible la vida de los panameños”, indicó el ministro de Seguridad de Panamá, Juan Pino.

Y es que, hasta este 1 de abril, Panamá había reportado unos 1.200 enfermos y 30 muertes como consecuencia del covid-19, lo que la convierte en la nación más impactada por el coronavirus en Centroamérica.

La regulación por sexo se suma a otras medidas que ya Panamá había anunciado para reforzar gradualmente su cuarentena y que incluyen salidas en dependencia de ciertos horarios y por números de las cédulas de identidad.

Las autoridades, que cerraron los negocios en todo el país por 30 días, anunciaron además que todos los actos públicos y reuniones están cancelados, con la excepción de los funerales a los que solo pueden asistir hasta un máximo de cinco personas.

“Es una medida que no tiene nada que ver con separar por géneros, sino que separar por hombres y mujeres se vio como la forma más fácil de llevar el control. La cuarentena en Panamá se ha hecho cada vez más rigurosa y ahora comenzó un tipo que lo que busca es que las personas solo puedan salir tres veces por semana”, comenta el epidemiólogo Xavier Sáez-Lloren.

De acuerdo con el especialista, de esta forma la policía puede regular mejor el número de panameños que se encuentra cada día en las calles.

“Por ejemplo, antes alguien podía salir todos los días y el policía no tenía cómo saber si esa persona salió ayer o anteayer, entonces si un día salen las mujeres y otros los hombres, tienes un control más fácil de la situación y se limita el número de personas cada día en la calle”, agrega.

El anuncio de la medida causó revuelo en las redes sociales de Panamá, no solo por separar por sexo y no tener en cuenta a personas cuyo género no coincide con este, sino también por el embrollo burocrático que crea para hacer las gestiones.

El pasado 9 de marzo, el Ministerio de Salud de Panamá identificó el primer caso de covid-19 en el país: una mujer de 40 años que había llegado de España.

Desde entonces, los enfermos se han multiplicado y la nación es una de las que presentan mayor número de contagiados con respecto a su población en el continente.

“Panamá es un hub internacional de tráfico aéreo y marítimo de todo el continente, entonces la exposición a un gran número de gente es mayor y la posibilidad de que la entrada del virus se diera más temprano y en mayor volumen era previsible”, señala.

Además, el epidemiólogo cree que la propia respuesta del gobierno desde el inicio de la epidemia ha ayudado a identificar un mayor número de casos, lo que hace que su número sea mayor que en otros lugares.

“Panamá se preparó con bastante antelación para la llegada del virus e inmediatamente se masificó el uso de las pruebas diagnósticas a través de la OPS (Organización Panamericana de la Salud) y de contactos internacionales”, afirma.

La Organización Mundial de la Salud ha insistido en que realizar pruebas de covid-19 a potenciales casos de contagio es una de las principales herramientas para contener la expansión del virus.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, hasta el 31 de marzo, las autoridades de Panamá habían realizado 6.582 pruebas en un país con una población de unos 4 millones de habitantes.



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