Prevención del cáncer de mama: Qué puedes hacer para disminuir el riesgo.

El cáncer de mama es una enfermedad multifactorial, pese a las investigaciones que se llevan a cabo, hasta ahora, no se puede hacer prevención primaria.

El doctor Víctor Acosta Freites, cirujano oncólogo, mastólogo, presidente del Centro Clínico de Estereotaxia, Ceclines, indicó que lamentablemente no se puede decir que si una mujer deja de hacer algo o lo hace, queda exenta de padecer la enfermedad.

Recientemente la doctora Jewel Kling, de la Clínica Mayo en Arizona, afirmó que la evidencia acumulada actual respalda los cambios de estilo de vida como la forma más rentable de prevención del riesgo de cáncer de mama: disminuir el consumo de alcohol, evitar el sobrepeso, realizar actividad física, son hábitos que podrían minimizarlos.

De igual forma, hay que evitar el abuso en la administración de la terapia de reemplazo hormonal. “Se están viendo casos de excesos, bien sea por automedicación o por desconocimiento, en la administración de las hormonas que se usan para reducir las molestias de la menopausia, lo que puede traer serias consecuencias para la salud”, dijo el doctor Víctor Acosta Freites.

El especialista enfatiza que la realización de la mamografía, a partir de los 35 años de edad y luego anualmente de por vida, es la única herramienta efectiva en la disminución de la mortalidad por cáncer de mama.

“El estudio es capaz de detectar lesiones de 3 a 4 milímetros, que al no ser descubiertas en estadio incipiente, es decir, cuando están pequeñísimas que ni siquiera son palpables, sino que se descubren con la mamografía, van a crecer, y cuando se realice el hallazgo van a ser de mayor tamaño y con menor porcentaje de curación. Por eso insistimos en la realización de este importante examen, es la mejor herramienta de prevención secundaria con la que contamos”.

Existen subtipos de cáncer, diferentes los unos a los otros. “Se presentan todos con un tumor, pero cada uno tiene un comportamiento biológico diferente, un pronóstico distinto y por supuesto, un tratamiento diferente, por lo que el cáncer de mama es una enfermedad heterogénea, que requiere tratamientos específicos.

Si diagnosticamos el cáncer de mama en sus etapas tempranas, si la salud pública cumple con su responsabilidad, en el sentido de garantizar la salud, estamos en capacidad de abordarlos y curarlos con tratamientos personalizados”.

Los signos para detectar un posible cáncer de mama

Pérdida de peso repentina

De cinco o más kilos sin motivo aparente. Se sufre hipermetabolismo, es decir, un gasto energético incrementado. Esto puede ser debido a la falta de apetito, sensación de saciedad, dificultad para tragar o, incluso, síntomas de ansiedad.

Sangrado o hemorragias anómalas

Éste es un síntoma que siempre debe considerarse una alerta, ya sea por cáncer de mama o por cualquier otra enfermedad. En este caso, algunas personas experimentan sangrado en el pezón.

La retracción o hundimiento del pezón es uno de los signos más claros para evidenciar un cáncer de mama. Suele ocurrir cuando el tumor está en el centro de la mama.

Dolor en el seno

En las primeras fases de la enfermedad es poco común percibir dolor al palpar o apretar la mama. No obstante, cuando el cáncer ha avanzado, se produce un aumento en la sensibilidad y el dolor con solo tocarla.

Factores de riego

Como ser mujer mayor de 55 años, tener antecedentes familiares que hayan sufrido la enfermedad, haber iniciado el ciclo menstrual antes de los 12 años, experimentar una menopausia tardía o prematura u la obesidad, entre otros.

Si posee algunos de estos síntomas debe estar alerta. Recuerde recurrir a su chequeo 1 o 2 veces por año.

La detección del cáncer de mama comienza en casa

La autoexploración es una manera muy sencilla para detectar el cáncer de seno desde sus inicios, antes de que aparezcan síntomas más agresivos.

Para comenzar con la autoexploración, observar es el primer paso:

  • Párate frente a un espejo y contempla detenidamente tus senos.
  • Busca posibles cambios en la forma, tamaño o superficie de la piel; especialmente hundimientos, inflamación, enrojecimiento o ulceraciones.
  • Repite la búsqueda ahora con las manos detrás de la cabeza y los codos ligeramente hacia el frente.
  • Finalmente, repite el mismo procedimiento pero con las manos en la cintura y los hombros hacia adelante.

Una vez que hayas observado detenidamente tus senos, es momento de palparlos; ya sea frente al espejo o durante la ducha, debes buscar abultamientos, bolitas, zonas dolorosas o posibles inconsistencias con el resto del seno. Esto ha de realizarse de la siguiente manera

Estando de pie

  • Pon tu mano derecha en la nuca y con la izquierda toca tu seno derecho, comenzando desde arriba y palpando alrededor y en el centro del mismo.
  • Asegúrate de revisar también por toda la axila y presiona el pezón para ver si hay salida anormal de líquido, que no sea leche materna.
  • Repite el mismo procedimiento, pero con tu seno izquierdo.

Estando acostada

  • Ya sea con una almohada pequeña o una toalla enrollada bajo el hombro derecho, pon tu mano derecha en la nuca y palpa con tu mano izquierda de la misma manera que lo hiciste estando de pie.
  • Realiza la exploración en el otro pecho repitiendo el mismo procedimiento.

Recuerda que es muy importante conocer tu cuerpo y autoexplorarte al menos una vez al mes.

 Conserva la calma y acude con un especialista

En caso de haber descubierto alguna anomalía en tus senos es necesario acudir a la brevedad con el especialista para realizar algunos estudios que ayuden a determinar la causa y si se trata o no de algún indicio de cáncer de mama.

Recuerda que aunque existen diversos factores que predisponen al desarrollo del cáncer de mama (antecedentes familiares o la edad) esto no significa que necesariamente llegarás a padecer la enfermedad. En todo caso, es necesario realizar chequeos regulares y acudir al médico para descartar también otro tipo de padecimientos.



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