El Walkman cumple 40 años, el dispositivo que hizo portátil la música.

Hace cuatro décadas los amantes de la música tuvieron la certeza de que pronto un gran sueño se haría realidad: pasear por la calle y escuchar tus temas favoritos al mismo tiempo. Esto sería posible gracias al ‘walkman’, un dispositivo de la compañía japonesa Sony que revolucionó la manera de escuchar música en todo el mundo.

Fue el 1 de julio de 1979 cuando Sony lanzó al mercado el TPS-L2, primer modelo comercializado de un walkman que consistía en un reproductor portable de cassette con auriculares.

Rectangular, metálico y en tonos azul y plateado. Así es el primer walkman que salió al mercado. Se trata del modelo TPS-L2 de Sony que vio la luz el 1 de julio de 1979 en Japón. Un año después llegaría a Estados Unidos y paulatinamente iría desembarcando en el resto de los continentes. Este pequeño aparato, que en ese entonces valía unos USD 150, abrió las puertas de un mundo nuevo: la posibilidad de llevar la música a todas partes.

Fue uno de los productos techie más codiciados de aquellos tiempos, y marcó especialmente a la generación de los 80. Hoy, quienes ronden los cuarenta años (y un poco más también) recordarán con nostalgia aquellos primeros equipos su adolescencia.

En aquel entonces, el producto de Sony fue todo un logro: presentó un pequeño equipo portátil que ofrecía música de calidad. El éxito fue rotundo: se vendieron 175 millones de unidades.

El walkman ofrecía calidad estéreo y la posibilidad de llevar música donde fuere. Era todo un símbolo de los nuevos tiempos. En 1984 se sumó un sintonizador AM/FM y nueve años después llegó el revolucionario sistema de autorreversa.

Sony discontinuó los walkman en 2010 pero para ese entonces ya habían salido múltiples modelos: con más funciones, colores y de diferentes marcas.

También se fue transformando y surgieron otras versiones para CD o MiniDisc. El producto se reinventó. Luego llegaría el iPod y el concepto de cómo escuchar música se transformaría por completo. Y otro tiempo después, con los smartphones y los servicios de streaming se atravesaría una nueva revolución musical.

Hoy es un cuarentón casi desconocido por la mayoría de los jóvenes, aunque muchos de sus padres aún conservan como oro en paño, aquel walkman que les permitió soñar con los ojos abiertos durante su juventud. Su aparición en los últimos estertores de la guerra fría rompió todos los moldes: se podía caminar, correr o incluso patinar mientras se escuchaba música sin molestar a nadie.

Aunque los walkman desaparecieron de las vidas de millones de personas, la música nunca volvió a ser la misma.



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