Dan un mes al gobierno de Nicaragua para implementar el diálogo.

“Le expresamos (al presidente) que al mes de empezado el diálogo haríamos un alto para evaluar la voluntad, la implementación y el cumplimiento serio y real de los acuerdos”, dijo el cardenal Leopoldo Brenes, presidente de la Conferencia Episcopal (CEN). Los obispos católicos de Nicaragua, que mediarán en un diálogo entre el Gobierno y sectores de la sociedad civil, anunciaron este sábado que le darán al presidente Daniel Ortega un plazo de un mes para evaluar el cumplimiento de los acuerdos.

El diálogo, que no tiene fecha prevista, es la apuesta que tienen los grandes grupos de poder de Nicaragua para solucionar una crisis que en 11 días ya cobró 42 muertos, en su mayoría jóvenes universitarios, y una cantidad de desaparecidos que fluctúa alrededor de los 48, según datos del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), además de nueve jóvenes que se encuentran muy graves en el hospital. Otras organizaciones de derechos humanos elevan la cifra de fallecidos a 63. El gobierno ha confirmado únicamente 10 diez muertes en cinco días de protestas.

“Y si los obispos evaluamos que no se dando están los pasos (fruto de los acuerdos entre las partes), informaríamos al pueblo de Dios y les diríamos que así no podemos seguir y que no se pudo” llegar a una solución de la crisis, agregó. El también arzobispo de Managua habló ante miles de manifestantes congregados en las afueras de la Catedral Metropolitana de Managua, que participaron en una marcha organizada por la Iglesia para pedir “paz y justicia” tras los violentos incidentes que la semana pasada dejaron decenas de muertos, heridos y detenidos, en su mayoría jóvenes.

Las calles de la calurosa Managua se empezaron a colorear de blanco y azul, y de los tonos de la bandera de la Iglesia católica, el amarillo y blanco.

Esta fue la segunda marcha multitudinaria realizada esta semana en Managua. También se realizaron manifestaciones convocadas por la Iglesia Católica en las ciudades de Estelí y Matagalpa (norte), Matagalpa, Rivas (sur), León (occidente) y Boaco (centro). Los obispos aceptaron participar como mediadores y testigos en el diálogo que Ortega convocó en respuesta a las protestas universitarias que iniciaron el 17 de abril y a las que se sumaron a otros sectores, en rechazo a la violenta acción policial.

Este sábado también, varios miles de campesinos opuestos a la construcción de un canal interoceánico en la zona sureste del país centroamericano llegaron a Managua para sumarse en la marcha pacífica



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